Define la caída, la fluidez, cómo se adapta al cuerpo, cómo se sostiene o cómo se abre. Es, en gran parte, lo que hace que una prenda tenga presencia o, por el contrario, se vuelva blanda, sin estructura o demasiado rígida.
Y por eso no puede entenderse como algo aislado.
La densidad es siempre una relación: entre el hilo, la aguja y la forma en la que se construye el punto. Depende del tipo de fibra, del grosor del hilo, de la herramienta que utilizas y, sobre todo, de cómo trabajas tú con todo eso en tus manos.
Por eso no existe una densidad universal.
Existe la tuya.